jueves, 3 de febrero de 2022

Homilía fiesta San Blas 3 febrero 2022

 En comunión con la Iglesia y el mundo actual, en este momento de Sínodo y pandemia, simplemente quisiera predicar en este día sobre tres elementos básicos del cuerpo humano.

 - Ojos abiertos

En primer lugar: unos ojos abiertos, una mirada atenta. San Blas tuvo esa mirada atenta a los demás, primero como médico, para saber qué necesitaban, luego a los fieles cristianos en medio de la persecución romana. Mirada atenta a Dios por quien entrega la vida. Unos ojos abiertos permiten el encuentro con las personas, nadie pasa desapercibido.

Jesús no tenía prisa, no miraba el reloj para terminar rápido el encuentro. Qué bueno que miremos menos el reloj y miremos más a las personas. Así como Jesús, podemos estar al servicio de cada persona con quien nos encontramos, para escucharla.

Tú yo hoy estamos llamados a ser expertos en el arte del encuentro. en tomarnos tiempo para estar con el Señor y favorecer el encuentro entre nosotros.

- Oídos atentos

Oídos atentos para escuchar. Oímos mucho pero escuchamos menos. Quizá ese detalle de tener dos oídos y una boca debería ayudarnos a ser conscientes de la llamada a hablar menos y escuchar más.

¿Sabes lo importante que es escuchar con el corazón? Cuando escuchamos así. con el corazón, sucede que quien tenemos delante se siente acogido, no juzgado, libre para contar su propia experiencia de vida y su propio camino espiritual. Permitimos a las personas que se expresen, que caminen en la fe aun cuando tengan recorridos de vida difíciles, que contribuyan a la vida de la comunidad sin que se les pongan trabas, sin que sean rechazadas o juzgadas.

Hoy en este día de San Blas, el Espíritu nos pide que nos pongamos a la escucha de las preguntas, de los afanes, de las esperanzas de cada Iglesia, de cada pueblo y nación. Y también a la escucha del mundo, de los desafíos y los cambios que nos pone delante. No insonoricemos el corazón, no nos blindemos dentro de nuestras certezas. Las certezas tantas veces nos cierran. Escuchémonos.

- Pies en camino

Los pies nos ayudan a caminar, a avanzar. Una vez que hemos tenido esa mirada atenta para el encuentro, hemos escuchado con oídos atentos, llega el momento de elegir los caminos a recorrer, o con otra palabra discernir lo que debo hacer para estar en consonancia con lo que Dios quiere de mí.

Aunque para muchas personas les cueste entender esto, puedo afirmar que: quienes formamos parte de la Iglesia estamos viviendo un acontecimiento de gracia, un proceso de sanación guiado por el Espíritu. Recibimos una llamada a avanzar, a caminar, a vaciarnos, a liberarnos de lo que es mundano, y también de nuestras cerrazones y de nuestros modelos pastorales repetitivos; a interrogarnos sobre lo que Dios nos quiere decir en este tiempo y en qué dirección quiere orientarnos.

En San Blas, encontramos esa mirada atenta a Dios y a las personas, esa escucha atenta a quien tiene a su frente, ese discernimiento que le hace ver que Dios es tan importante para él, que no puede renegar de su fe.

- Ojos, oídos y pies para adorar al Señor

Hoy día, la Ermita de San Blas, es desde hace casi 20 años, Capilla de Adoración eucarística. Lugar privilegiado donde Jesús Eucaristía te mira y tú le miras, donde desde el silencio puedes escucharlo para luego poder escuchar a los demás, un espacio para el discernimiento, para saber qué orientación han de tener tus pasos en el futuro, desde la respuesta valiente a lo que el Señor quiere de ti.

En este día, el Señor quiere tocar corazones por intercesión de San Blas, quizá ya lo esté haciendo con el tuyo. Jesús Eucaristía busca adoradores con mirada atenta, oídos abiertos, pies de caminantes que avanzan hacia adelante apoyados en la fuerza del Espíritu Santo.

 - Conclusión a la luz de la Palabra

Las lecturas de hoy para este día de San Blas, nos recuerdan que para tener esa mirada de Dios, esa escucha evangélica y esas huellas peregrinas hacia la Casa del Padre es preciso morir a nosotros mismos, ser como el grano de trigo que muere para dar fruto abundante. Así, seremos conscientes que amar a Dios supone amar a los hermanos. Por eso, en sus manos ponemos nuestro interior para ser revitalizado y sanado en plenitud.

Concluyo: ojos, oídos, pies. Ojos para una mirada atenta, para el encuentro, oídos para la escucha, pasos para avanzar en el discernimiento. La intercesión de San Blas, nos haga contemplar, escuchar y discernir lo que Jesús nos manifiesta en la Eucaristía, alimento imprescindible, con alto contenido vitamínico, la mejor vacuna contra el virus del egoísmo. Salud plena para nosotros y nuestras familias.

  Aquí me tienes, tú que me lees ahora, con mis ojos abiertos para el encuentro contigo, mis oídos atentos para escucharte, mis pies para avanzar juntos en la senda del Evangelio. Felicidades y mis mejores deseos de corazón.

 

viernes, 28 de enero de 2022

Comunicado ante la próxima fiesta de San Blas

    El próximo jueves 3 de febrero será la tradicional fiesta de San Blas. Ante esta fecha, los sacerdotes de la Parroquia de Santo Domingo y Ermita de San Blas, en Las Palmas de Gran Canaria, sentimos comunicar que, debido a las circunstancias actuales de la pandemia, se suspende la entrega del hilo de San Blas”. Nos importa ante todo la salud y la seguridad de todas las personas.

    Garantizamos el total y estricto cumplimiento de la normativa actual: gel ,mascarillas, distancia, limitación de aforo.

     La única misa en la ermita de San Blas será a las 7 de la mañana. Las demás se celebrarán a lo largo del día hasta las 8 de la tarde en Santo Domingo. Todo ello cuenta con espacios suficientes de tiempo para la desinfección y limpieza del templo. El aforo será limitado.

    Invitamos a continuar una iniciativa comenzada el año pasado con buena respuesta. Animamos a cuantas personas lo deseen,  llevar escritas sus intenciones particulares en un pequeño papel para colocar junto a la imagen de San Blas. Todo lo depositado, se tendrá presente para ofrecerlo en las misas de los siguientes días. Para quien no se acerque, por cualquier motivo, pueden enviar por correo electrónico sus peticiones a la siguiente dirección: sanblas@capilladeadoracion.com.

    Los sacerdotes de Santo Domingo y San Blas nos unimos en oración por todas las personas afectadas por esta pandemia 

    La Capilla de Adoración eucarística, en la Ermita de San Blas, abre de lunes a viernes laborables. Su silencio y ambiente de respeto atrae a diario a numerosas personas de toda condición social, cultural y religiosa.

     Por nuestra parte, los sacerdotes de la Parroquia de Santo Domingo y Ermita de San Blas, en Las Palmas de Gran Canaria, quedamos a su completa disposición.

     Un abrazo fraterno y agradecido con deseos de salud para todas las personas

José Domínguez - Párroco de Santo Domingo

Julio Roldán - Rector de la Ermita de San Blas

                                                                                       Las Palmas de Gran Canaria 28  de enero de 2022

 

---------------------------

Horarios de eucaristías:

En San Blas 7 mañana. En Santo Domingo por la mañana: 9,11 y 1. Por la tarde 4,6 y 8.

 Apertura de la ermita de San Blas:

Permanecerá abierta cuando no hay eucaristía en Santo Domingo.

Es decir se podrá visitar desde las 7 hasta las 9 de la mañana. Luego, por periodos de una hora a las 10 y a las 12 .Por la tarde, a las 5 y 7. 

domingo, 9 de enero de 2022

¿Conoces la fecha de tu bautismo?


 Cuando iba a ser ordenado diácono, es decir el paso previo al presbiterado, a la ordenación sacerdotal, tras la formación en el seminario, dentro de la documentación a presentar estaba la partida de bautismo. Desde entonces me aprendí muy bien cuál era la fecha de mi incorporación a la Iglesia: el 22 de marzo, tres días después de mi nacimiento. Esa fecha no la olvido ni la voy a olvidar nunca. 

Hoy, en este domingo del bautismo del Señor, en que recordamos el inicio de su vida pública, un buen compromiso, sencillo para cualquiera, es recordar o saber cuál es el día del propio bautismo. Igual que sabemos cuándo nacimos y celebramos nuestro cumpleaños, es bueno saber cuándo hemos nacido a la vida de la fe, a la vida de la Iglesia y poderlo celebrar o recordar cada año. 

 Doy gracias al Señor, por el don de la fe recibida en mi familia. Luego ya personalizada, crecida y madurada a través del sacramento de la confirmación por supuesto, y posteriormente en el sacramento del orden sacerdotal, servicio y ministerio ejercido actualmente en la Iglesia.

 Somos bautizados y, por lo tanto llamados a ser cristianos. Recordemos que no todo bautizado es cristiano. Lo es quien decide seguir a Jesús. El resumen de todo esto se condensa en que deseamos que Jesucristo sea nuestro modelo de vida. Ojalá que quien nos conozca pudiera decir de nosotros que nos parecemos a Él. 

 Este día también buen momento para dar gracias a Dios, recordar y pedir por quienes fueron nuestros padrinos de bautismo. Por mi parte, mi abuelo paterno Julio y mi abuela materna Isabel. Ellos desde el cielo intercederán por mí. Asimismo, oportunidad ideal también para quien es padrino de algún niño, joven, o adulto. Recordarles  su compromiso de acompañar espiritualmente a esa persona porque la tarea del padrino o madrina no es para cuando falten los padres sino a la vez que ellos viven. Es un acompañamiento integral a realizar con frecuencia y en numerosas ocasiones.

 Otra tarea en esta fecha litúrgica hacemos confesión de nuestra fe en la Iglesia. Doy gracias al Señor por formar parte de la Iglesia, santa y pecadora. Esta comunidad eclesial de Canarias donde el Señor me ha puesto para ejercer mi tarea sacerdotal. Profeso las verdades doctrinales de la Iglesia, pero también sueño con una Iglesia diferente, sé que es posible otra Iglesia. Creer en ella, no quiere decir ser borreguitos, sino tener también sentido crítico. 

 Algo elemental a revisar es el discernimiento acerca del sacramento del bautismo. Me cuestiona y me preocupa mucho que la pastoral de la Iglesia en muchas ocasiones sea sacramental y no evangelizadora. 

 Admiro países como Francia, definido a sí mismo como un país laical, donde aumentan los bautismos de adultos. El futuro va por ahí. En medio de la sociedad actual, surgirán cada vez más adultos que pidan ser bautizados. ¡Genial, magnífico, por ellos soy capaz de dar la vida y lo mejor de mí mismo! 

 Cuando alguien, ni niño ni adolescente, pide ser incorporado a la Iglesia por el bautismo, ahí está expresando su compromiso de vivir al estilo de Jesús de Nazaret. Requiere todo nuestro apoyo al máximo. 

 Con todos los defectos de la Iglesia y todo aquello mejorable, le doy gracias al Señor por el don de la fe, las personas puestas en mi camino para seguir creciendo, mis formadores del seminario y tantos hombres y mujeres creyentes de buena voluntad de ayer y de hoy.

 Por mi parte, para huir de la queja y el lamento, mi compromiso con la Iglesia pasa por sentirme responsable de aquello que se me ha confiado. Y poner, en definitiva, poner alma, vida y corazón al servicio del Evangelio. 

jueves, 6 de enero de 2022

Mi Carta a los Reyes Magos

 


Recuerdo cuando en mi casa me dijeron que los Reyes Magos eran mis padres, me eché a llorar. Creo que de los compañeros de clase, fui de los últimos en saberlo. No sé la edad, quizá ocho o nueve años. La verdad es que mis padres me habían mantenido muy bien aquella ilusión infantil.

Sin embargo, hoy con 57 años, me siento niño. Todos llevamos uno dentro. Esta fecha del 6 de enero, día de Reyes, me llena de emociones y sentimientos variados. 

Vuelve a su infancia quien es capaz de soñar, vivir desde la gratuidad, aprender a valorar lo sencillo de cada día. Aprender a reír más, tener sentido del humor, pasar de los prejuicios humanos, crecer en libertad es parte de lo que deseo acrecentar más y más en mi persona...

En esta situación actual, en mi carta a los Reyes pido salud. Para todos. La fragilidad del ser humano es algo manifiesto ante los contagios del dichoso virus que anda por ahí. Me cuido y cuido a los demás, pero soy consciente que me puede tocar, sin quererlo ni buscarlo. Lo vivo con cierta inquietud, pero sobre todo con mucha paz.

A nivel de fe, pido sabiduría para saber discernir bien la estrella a seguir. Ella es Jesús. Pero, ante otras luces deslumbradoras, necesito esa Luz sabia para obrar lo mejor en cada momento. 

Ruego dinamismo y creatividad para ponerme en camino tras su resplandor, constancia y fidelidad en el peregrinar de la propia vida. Y poco más para seguir adelante. Soy consciente de la necesidad de avanzar ligero de equipaje. 

Al final de mi trayecto vital me encontraré con Aquel que es la Luz. No le llevaré ni oro, ni incienso ni mirra. Le abriré mi corazón como mi mejor ofrenda. Él lo acogerá con gozo e inmensa ternura. Sonreirá al ver en su interior los rostros y los nombres de quienes acompañaron mis pasos, también el tuyo.

Seguramente tú, también como yo, deseas que no muera nunca esa infancia que todos llevamos dentro. Adelante, es tiempo de caminar con ilusión y esperanza.