Hoy
Jesús te propone una Cuaresma sin espectáculo.
Como quien
riega una planta por la raíz, no por las hojas.
La raíz es lo
que nadie ve: tu intención, tu verdad, tu corazón.
Orar no es
“quedar bien con Dios”, es volver a casa.
Ayunar no es
castigarte, es hacer sitio por dentro.
Limosna no es “dar lo
que sobra”, es abrir una puerta al otro.
Si todo lo haces para
que te aplaudan, el aplauso será tu premio… y se acaba pronto.
Si
lo haces en secreto, Dios te recompensa con algo mejor: paz,
libertad, claridad.
La ceniza te recuerda que no eres eterno…
para que elijas lo que sí vale la pena.
Empieza simple: hoy una
oración corta, una renuncia pequeña, un gesto generoso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.
Un saludo.
Julio Roldán