miércoles, 22 de agosto de 2018

Desde Colombia


Saludos afectuosos desde Colombia.
Deseo estés bien gracias a Dios.

Esta semana estoy de retiro con unos 120  sacerdotes de Latinoamérica en La Ceja, un pueblo junto a Medellín.Vine en coche con 3 sacerdotes de la Diócesis de Cartago, 6 horas de viaje desde La Unión,en la zona del Valle del Cauca.

Hace 3 veranos vine a La Unión Valle,donde he decidido volver ahora en agosto, es una localidad de unos 30.000 habitantes con 4 parroquias. Yo estoy en la de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, Diócesis de Cartago,donde regresaré de nuevo tras el retiro.

En septiembre ya estaré por Canarias, si Dios quiere con ilusión y entrega renovada.Desde estas apreciadas tierras colombianas, al otro lado del charco, lejos en distancia pero cercano en mi afecto a ti, mi entrañable recuerdo, gratitud y mi especial oración por ti y los tuyos.

Estoy muy bien gracias a Dios, contento, feliz, satisfecho.Calor y buen ambiente.Muy buena la acogida de los sacerdotes y también con los feligreses de la parroquia.

Con el párroco nos repartimos las celebraciones de la eucaristía,muy vivas,festivas en general y emocionante ver los templos llenos de personas de toda edad y  condición.

Antes de la misa, confesiones numerosas, desde niños que acaban de recibir a Jesús en este año o hace varios, jóvenes, adultos... Admiro el gran interés por cuidar la propia vida espiritual.

Algo a destacar en la Iglesia de Colombia y Latinoamérica , es el SINE ( Sistema Integral de Nueva Evangelización) en el que siguiendo un proceso evangelizador con varias etapas se vive la fe en pequeñas comunidades con reuniones semanales en las casas. Además de esta realidad hay presencia de distintos movimientos eclesiales, diferentes servicios y carismas.

El aprecio del sacerdote es grande y evidente.No solamente para pedir consejo, orientación, confesión o bendiciones,es decir como Pastor, sino también,desde la sencillez y cercanía, para invitar al "Padre" a compartir el almuerzo o la cena en las casas con la familia.

Todo esto me llena de vida en mi sacerdocio y me anima en la misión de ser Pastor con olor a oveja. Aprendo mucho y recibo más aún,toda la riqueza humana como espiritual de todas estas personas.

Siento la universalidad de la Iglesia,me siento ciudadano del mundo. Esto me ayuda a tener  una mirada más  amplia sobre la realidad,descubriendo lo positivo  de cada cultura.

En realidad, es un enriquecimiento personal muy importante. Aunque pienso  y siento así,  sé que esta experiencia es temporal.En septiembre me reincorporaré a la vida pastoral en Canarias.

Mi plegaria viva y llena de afecto por cada una de las personas de la Capilla de adoración eucarística en la ermita de San Blas,parroquia de Santo Domingo,las parroquias en las que estuve, movimientos apostólicos diversos, la Diócesis de Canarias y la Iglesia en España.

En mi oración personal,en la celebración siempre nueva de la eucaristía,ante cada sagrario,presento ante el Señor con inmensa confianza a cuantas personas pone en mi camino,por eso te presento a ti y a los tuyos.Así no hay distancias, estamos cerca.

Todo lo vivido hasta ahora en Colombia, pero especialmente este retiro está siendo un impulso fuerte en mi crecimiento y renovación espiritual.

Doy inmensas gracias al Señor por ser sacerdote,sin yo merecerlo.Doy también gracias por ti.Me siento muy feliz y agradecido.

Jesús Eucaristía siga acrecentando en ti todo lo bueno de tu persona y de tu corazón para que vivas desde la verdadera alegría, aquella que viene de Dios.

A lo largo del mes de septiembre,nos volveremos a reencontrar si Dios quiere.Será una alegría verte de nuevo y saludarte personalmente.Pide por mí

Un abrazo grande y fraterno,extensivo a tu familia,parroquia,grupo apostólico,amigos y conocidos.A todos y cada uno, bendiciones y mis mejores deseos de corazón!!

Difunde este mensaje,entre tus contactos personales, así serán también partícipes de esta experiencia.¡Muchísimas gracias!

Julio Roldán
Sacerdote
Colombia 21 agosto 2018

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.
Un saludo.
Julio Roldán