viernes, 29 de diciembre de 2017

A ti que entras en esta capilla - felicitación navideña

En este tiempo santo de Navidad,  
me uno emocionado en intensa oración contigo y los tuyos.
El Niño que nace en Belén, adorado por los pastores, 
es el mismo a quien adoras en la Eucaristía. 
Aquel, que en la víspera de su muerte 
se entrega por ti y por mí, haciéndose alimento como Pan de Vida.

Cada vez que lo recibes en cada comunión, como si fuera la primera vez, 
cada vez que lo adoras, cada vez que lo reconoces 
con un corazón abierto en tus hermanos, 
en cada hombre o mujer, sea quien sea, entonces ¡es Navidad!

Ante el Niño de Belén, ante Jesús Eucaristía y la vida nueva que nos acerca, 
ante Él, la ternura y misericordia entrañable, te pido perdón por mis fallos. 
Sobre todo, deseo para ti y para mí un corazón gozoso, sencillo y auténtico, enamorado de Él y su mensaje, fuego de amor, Buena Noticia para nuestros días.

En esta fecha entrañable de la Navidad, te regalo con entusiasmo 
mi alegría y mi disponibilidad sincera para que juntos, desde la fraternidad, recorramos día a día los caminos del amor y el servicio a Dios y a los hermanos.

Gracias por todo lo humano y divino que hay en ti, 
pues el Niño de Belén nos acerca el cielo a la tierra.
Te siento muy cerca y me uno a ti, 
con tus alegrías y preocupaciones, tus intenciones personales y familiares. 
Todo ello lo presento a Jesús Niño  en mi oración y en la Eucaristía diaria.

Mi más sincera felicitación navideña 
junto con mi agradecimiento sincero 
por todo lo que haces con tan buen corazón, 
¡¡un abrazo grande y  bendiciones!!

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Julio Roldán