Tu alimento para hoy - desplaza hacia abajo la barra situada a la derecha para leer la Palabra de este nuevo día
domingo, 15 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - DOMINGO 4ª SEMANA - Jn 9,1-41 (El ciego de nacimiento)
Este Evangelio habla de un hombre que no ve… y de muchos que creen ver.
sábado, 14 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - SÁBADO 3ª SEMANA -Lc 18,9-14 (Fariseo y publicano)
Dos hombres rezan, pero solo uno sale renovado.
El fariseo se
mira al espejo y se aplaude.
El publicano se mira por dentro y
pide misericordia.
Dios no rechaza al fariseo por rezar.
Lo
rechaza porque su oración es un monólogo de orgullo.
La
humildad es la puerta de la gracia.
Como una taza vacía: solo
lo vacío puede llenarse.
Si vas lleno de “yo”, no entra
Dios.
Si vas con verdad, entra la misericordia.
Hoy reza
simple: sin discursos, sin compararte.
Una frase basta: “Señor,
ten compasión de mí y hazme nuevo”.
¿Y tú, con qué personaje te identificas?¿No crees que suele haber algo de uno y otro?¿Por qué? Te invitamos a dejarlo escrito en comentarios.
viernes, 13 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - VIERNES 3ª SEMANA - Mc 12,28b-34 (El mandamiento principal)
Le preguntan a Jesús cuál es lo más importante.
Y Él lo
resume sin complicar: amar a Dios y amar al prójimo.
Es como la
raíz de un árbol: si la raíz está sana, todo crece.
Si la
raíz está enferma, aunque haya muchas hojas, el árbol se
seca.
Amar a Dios no es solo rezar: es confiar, escuchar,
obedecer con cariño.
Amar al prójimo no es sentir bonito: es
hacer el bien posible.
Jesús no te pide cosas imposibles
hoy.
Te pide lo esencial: un corazón entero.
A veces
complicamos la fe para no cambiar lo básico.
Hoy vuelve a lo
simple: “Señor, que te ame a Ti… y que ame mejor a la gente”.
Y
elige un acto concreto de amor: algo pequeño, pero real.
¿A qué das más importancia en tu vida?¿Cómo lo sabes?¿Por qué?
jueves, 12 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - JUEVES 3ª SEMANA - Lc 11,14-23 (Casa interior)
Jesús expulsa un demonio y algunos sospechan.
Cuando Dios
libera, siempre habrá voces que siembren duda.
Pero Jesús te
enseña algo clave: tu interior no puede quedar vacío.
Si
barres la casa y la dejas vacía, vuelve el desorden.
Cuaresma
no es solo “quitar cosas malas”.
Es llenar la casa de cosas
buenas: oración, Palabra, servicio, verdad.
Es como quitar
malas hierbas y plantar flores.
Si no plantas, vuelven las malas
hierbas más fuertes.
Hoy no te quedes solo en el “no”.
Añade
un “sí”: sí a un rato de silencio, sí a un Evangelio leído
despacio, sí a ayudar a alguien.
La libertad se mantiene
alimentando lo bueno.
Indica acciones buenas que realizas en este tiempo cuaresmal. ¿Te animas a compartirlo con tu comentario?Ánimo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



