Jesús expulsa un demonio y algunos sospechan.
Cuando Dios
libera, siempre habrá voces que siembren duda.
Pero Jesús te
enseña algo clave: tu interior no puede quedar vacío.
Si
barres la casa y la dejas vacía, vuelve el desorden.
Cuaresma
no es solo “quitar cosas malas”.
Es llenar la casa de cosas
buenas: oración, Palabra, servicio, verdad.
Es como quitar
malas hierbas y plantar flores.
Si no plantas, vuelven las malas
hierbas más fuertes.
Hoy no te quedes solo en el “no”.
Añade
un “sí”: sí a un rato de silencio, sí a un Evangelio leído
despacio, sí a ayudar a alguien.
La libertad se mantiene
alimentando lo bueno.
Indica acciones buenas que realizas en este tiempo cuaresmal. ¿Te animas a compartirlo con tu comentario?Ánimo.
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