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viernes, 6 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - VIERNES 2ª SEMANA - Mt 21,33-43.45-46 (Los viñadores)
¿Te has fijado? Dios te confía una viña: tu vida, tu familia, tu comunidad, tus talentos.
jueves, 5 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - JUEVES 2ª SEMANA - Lc 16,19-31 (El rico y Lázaro)
Este Evangelio es una alarma suave, no un golpe.
El rico no
aparece como “malvado”; aparece como ciego.
Tan
acostumbrado a su comodidad que ya no ve al que sufre en la puerta.
Y
eso pasa: la costumbre puede dormir el corazón.
Lázaro está
ahí, a un paso… y aun así es invisible.
La Cuaresma te
despierta: “Mira. Date cuenta. Reacciona”.
No se trata de
culpa, se trata de conversión.
Es como limpiar unas gafas: de
pronto ves lo que antes ignorabas.
Hoy mira tu “puerta”:
¿quién está cerca y necesita algo?
A veces no es dinero: es
tiempo, escucha, compañía, respeto.
Y recuerda: el amor se
juega en lo cotidiano, no en las ideas.
¿Te pareces en algo al rico?¿En qué, qué puedes cambiar en ti? Participa con tu comentario.
miércoles, 4 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - MIÉRCOLES 2ª SEMANA CUARESMA - Mt 20,17-28 (Servir)
Los discípulos sueñan con puestos altos.
Jesús sueña con
corazones grandes.
Ellos piden “sentarse arriba”; Jesús
propone “bajar para levantar”.
En el Reino de Dios, el poder
no es dominar, es servir.
Servir es como ser
luz: no hace ruido, pero cambia la habitación.
Jesús no te
pide que seas importante.
Te pide que seas útil para el
bien.
Porque la ambición te pone nervioso, pero el servicio te
da paz.
Hoy pregúntate: ¿dónde quiero brillar?
Y
cámbialo por esta pregunta: ¿a quién puedo ayudar de verdad?
Un
mensaje, una llamada, un favor, una paciencia extra… eso es
Evangelio.
¿Qué piensas o sientes sobre esto? Déjalo en comentarios
martes, 3 de marzo de 2026
Desayunos en Cuaresma - MARTES 2ª SEMANA - Mt 23,1-12 (Humildad verdadera)
Jesús critica la fe de escaparate.
No porque la fe sea mala,
sino porque la apariencia sin corazón cansa.
Es
como pintar una casa por fuera y dejarla en ruinas por dentro.
Dios
no busca “gente perfecta”, busca gente verdadera.
El
Evangelio de hoy es una llamada a la coherencia: hacer lo que
dices.
Y también a la humildad: no vivir para “ser el
primero”.
La humildad no es pensar mal de ti.
Es saber
quién eres, sin inflarte y sin hundirte.
Jesús lo deja claro:
el grande es el que sirve.
Hoy revisa tus “porqués”: ¿hago
esto por amor o por quedar bien?
Y elige un servicio pequeño,
escondido, sin aplauso.
¿Qué puedes hacer para vivir mejor este Evangelio? ¿Qué mueve en ti estas palabras de Jesús? Compártelo con tu comentario.
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